¡Ni joyas en la bañera, ni nada que lamentar!
Los químicos nocivos que contienen también pueden dañar tus joyas personalizadas. Demasiada espuma en la ducha mientras llevas tu collar, pulsera o anillos personalizados puede formar una película sobre el metal precioso, opacando su acabado y reduciendo su hermoso brillo.
Primero el maquillaje, luego los accesorios
Los perfumes, las lociones, la laca para el cabello y algunos cosméticos contienen químicos que pueden dañar tus joyas. Siempre es mejor aplicarte el maquillaje primero y luego ponerte las joyas para minimizar la exposición que puede dañarlas.
Quítatelas antes de sudar
Asegúrate de quitarte las joyas antes de realizar cualquier actividad física intensa. Así las protegerás de reaccionar a los químicos de tu sudor o de sufrir daños durante los deportes de contacto.
Las joyas y las piscinas no se llevan bien
Las piscinas y los jacuzzis están llenos de cloro que, si actúa durante demasiado tiempo, puede decolorar tus joyas. Así que mejor prevenir: cuando te quites la ropa para ponerte el traje de baño, quítate también las joyas.
No limpies con las joyas puestas
Los químicos nocivos y las joyas no se llevan bien. Los químicos de los productos de limpieza pueden afectar la calidad y la durabilidad de tus preciosas joyas.
Guárdalas con cuidado
Guardar tus joyas correctamente ayudará mucho a que luzcan como nuevas. Guarda tus joyas personalizadas en una caja donde no se enreden con otros objetos ni se dañen por demasiado movimiento.